ALCÁZAR DE SAN JUAN, DONDE EL QUIJOTE SE HACE REALIDAD

09-02-2017

 
ALCÁZAR DE SAN JUAN, DONDE EL QUIJOTE SE HACE REALIDAD
 

Alcázar de San Juan es lugar de paso (como le sucede a Albacete) y nunca había parado en esta localidad manchega hasta que el pasado noviembre tuve la ocasión de acercarme allí invitada junto a otros bloggers por la Concejalía de Turismo.

Alcázar es nudo de comunicaciones ferroviarias que durante años unió la meseta norte con la sur y, más allá, con Levante y Andalucía. Es tierra asimismo de referencias literarias y de las más importantes. Nada más y nada menos que nuestro Ingenioso Hidalgo nació en un lugar no lejos de aquí, de cuyo nombre no quiso acordarse quizás por no desmerecer unas poblaciones de otras.

Sea como fuere, desde hace ya unos cuantos años se celebran por noviembre las Jornadas Gastronómicas Guiso de las Bodas de Camacho; y justo uno de esos días tuve la suerte de estar allí y de probar dicho guiso, así como de conocer una población que lleva a Cervantes y a su Hidalgo en la memoria y en la realidad.

Hoy os cuento aquí por qué El Quijote se hace cercano y real en Alcázar de San Juan.

1. Nada más llegar en tren desde Albacete, a apenas una hora de trayecto, ya se nota la presencia quijotesca en la estación de tren. ¿Dónde? En todo el magnífico azulejo que recubre la antigua sala de La Fonda y la sala de espera de la misma, en narración continua de los distintos episodios de la obra cervantina.

Once capítulos aparecen reflejados en 300 azulejos historiados y más de 3000 en total, declarados hace poco Bien de Interés Cultural. ¡Y nunca mejor dicho!

La visita promete, con este inicio tan increíble. El lugar guarda la esencia de las viejas estaciones de tren, que, como esta de Alcázar, a veces albergan tesoros de interés.

2. Ese día de noviembre el tiempo estaba lluvioso y ventoso, y sobre todo lo primero hacía que los paraguas no nos dejaran admirar las bellas edificaciones modernistas de las calles principales que nos condujeron hasta el lugar donde se levanta una de las estatuas quijotescas más famosas, la de la Plaza de España.

En otra de las plazas está el Quijote Cósmico, regalo de la ciudad mexicana de Guanajuato, hermanada con Alcázar y que tiene un importante Festival Cervantino. 

Lo bueno de callejear guiado es, no sólo que no te pierdes, sino que además te van conduciendo con sabiduría a lugares que probablemente no verías por tu cuenta. Así sucedió con algunas tiendas de antigüedad destacada, o calles con historias tétricas como la del Corregidor. 


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