Bienvenida al dragón en Singapur

15-11-2016

 
Bienvenida al dragón en Singapur
 

Sabíamos que íbamos a recibir el año nuevo lunar en Singapur pero  ¡no nos imaginábamos el fiestón que se monta! Singapur ha sido ir de sorpresa en sorpresa. Se da la bienvenida al año con todo tipo de celebraciones, comidas especiales y fuegos artificiales.

El día 22 de diciembre fuimos al supermercado y casi nos da un telele: lo de la Navidad en España se queda pequeño. Nada más entrar había una esfera  de cristal enorme llena de papelitos con premios volando y una persona dentro intentando cogerlos, mientras otra con un micrófono lo animaba,  parecía aquello un tómbola. Mientras, nosotros intentábamos aclararnos entre los miles de botes de no se sabe qué, que había en las estanterías. Tardamos bastante hacer la compra pero al final encontramos todo lo que queríamos. El centro comercial era gigantesco, tanto que buscando el supermercado,  no parábamos de subir y bajar y no sabíamos por dónde se iba, parecía aquello el laberinto de los espejos. Memos mal que las tiendas nos sirvieron de referencia.

Por la noche, la entrada del año del dragón fue espectacular  en el Marina Bay con todo el montaje de iluminación, faroles ,  animación  de calle  y al fondo los rascacielos super modernos. Todos estábamos preparados para ver los fuegos artificiales cuando de repente se puso a llover de manera torrencial y hubo que buscar refugio debajo de las gradas. Aún así, vimos los fuegos, aunque pasados por agua.

Sorpresa fue también ver la intachable organización de esta isla, ciudad-estado, de cuya limpieza y elegancia  ya habíamos oído hablar. Todo está recién pintado, la gente arreglada, las estaciones de metro  parecen el hall de una sala de congresos,  en ellas no hay tiendas y la gente  no puede comer  ni beber mientras viaja, lo cual es ideal, porque no se producen basuras. Normas simples y de sentido común  hacen la vida más agradable a todos, como dejar salir antes de entrar. En Singapur de convivencia saben bastante puesto que la pueblan malayos, chinos e hindúes, además del torrente de turistas  asiáticos, australianos y europeos. Llama mucho la atención ver una celebración en el templo hindú Sri Mariamman Temple , con todo su colorido, en pleno barrio chino.

O pasear por Orchard Road, entre tiendas y centros comerciales y de repente ver gente haciendo ofrendas a un Buda de jade. Es como si metes  a Asia en un frasco y a la esencia la llamas Singapur.

Sorpresa fue también haber recibido hace un año la invitación para hacer un intercambio de casa no simultáneo. Para nosotros ha sido la puerta de Asia, un lugar donde  creíamos difícil poder encontrar socios interesados. ¡Menudo error ¡ Tuvimos casa en Kuala Lumpur, Shanghai y Beijing. Singapur nos sirvió de base para organizar nuestra vuelta al mundo, tras Australia y Bali.


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