Brisbane Bell, Christmas in Australia

07-01-2017

 
Brisbane Bell, Christmas in Australia

En nuestro viaje por el Pacífico llevábamos tanto tiempo rodeados de naturaleza que de pronto `Brisbane in Australia´ nos sorprendió. Es una gran ciudad con anchas aceras para pasear, plazas, parques, museos… y mucho por descubrir. Es una ciudad moderna, nueva, donde brilla el cristal y con grandes obras de ingeniería. 

Las grandes ciudades del nuevo mundo no se pueden comparar con las europeas, tienen su propia personalidad. Tan importante puede ser para un australiano descubrir Barcelona como para un europeo ver Brisbane. Sencillamente es algo distinto.

En el consulado de China

Para nosotros Brisbane también era la ciudad donde poder obtener el visado para China y, una vez conseguido, seguir planeando nuestro viaje hacia el oeste en su tramo de regreso a España. Por eso, lo primero que hicimos al día siguiente de llegar fue ir por la mañana con nuestros papeles al consulado de China en pleno centro de la ciudad.

Cuál fue nuestra sorpresa cuando un conserje realmente eficaz nos dijo que, según la normativa nueva, necesitábamos presentar el billete de avión a China y una reserva de hotel. Nos descolocó y nos quedamos un poco aturdidos porque habíamos leído en la página web del consulado que no se necesitaba. Pero la norma había cambiado solo hace unos días y si no llevábamos el papeleo en regla no nos daban número en la cola.

Teníamos el vuelo comprado, pero no el hotel porque habíamos conseguido un intercambio en Shanghái, así que volvimos a casa, hicimos una reserva de una noche con Hostelworld en el albergue más barato que encontramos, rehicimos los papeles y otra vez al consulado antes de que cerraran. Esta vez el conserje, al ver que teníamos todo en regla, con una sonrisa nos dio número y a partir de ahí todo fue bien, en cuatro días hábiles tuvimos el visado. Ya podíamos disfrutar de Brisbane y ver qué había además de un río, rascacielos, ventiladores en los techos y pájaros que cantan al amanecer.

En la casa de intercambio

Brisbane es también la ciudad de Lyn y Graeme, los dueños de la casa en la que vivimos durante dos semanas en el barrio de Bowen Hills, a una media hora andando del centro. Ellos habían estado en octubre en nuestra casa. Teníamos el transporte público muy cerca por lo que sólo usamos el coche para ir al supermercado o a las afueras. Brisbane es una ciudad con mucha vida y que está creciendo rápidamente. El tren era caro, pero cómodo; sacamos una tarjeta que íbamos recargando, la cual también servía para coger el City Cat, el ferry que te lleva de un punto a otro de la ciudad por el río Brisbane, lo cogimos un día y la vista desde el río mereció la pena.


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