¿Cómo no enamorarse de Sarasota?

06-11-2017

 
¿Cómo no enamorarse de Sarasota?
 

Es una pregunta con una respuesta obvia. Sí, cómo no enamorarse de Sarasota? Ya les había contado que no hace tanto descubrí las ciudades encantadoras sobre la costa oeste de Florida, sobre el Golfo de México. Yo diría que desde Naples hasta Tampa, son una más hermosa que la otra.

Entre ellas, Sarasota se transformó en una de mis favoritas.

Bañada por las aguas tibias del golfo, famosa por sus larguísimas playas de arena blanca, esta ciudad balnearia única me fascinó. Es como el lugar perfecto para distenderse al mismo tiempo que se puede hacer base en ella para conocer todos los otros lugares atractivos de los alrededores.

Siempre lo digo: Florida no es sólo Miami Beach.

Sarasota lo demuestra.

El estado más soleado de los Estados Unidos tiene tanto y es tan bello para recorrerlo.

Sarasota es uno de esos lugares que se destacan por la armonía reinante. Llaman la atención su nombre tan pintoresco como la naturaleza que ofrece flores silvestres durante todas las estaciones del año. Si de actividades se trata, aquí hay mucho para hacer: conciertos y eventos musicales, restaurants que se ponen de moda, la posibilidad de practicar cualquier deportes acuáticos y la de visitar museos muy originales y un jardín botánico de primer nivel.

Sarasota es una ciudad enorme en realidad. Reúne a varias islas vecinas por medio de puentes y una ruta costera y panorámica. Ese camino permite el desplazamiento entre los distintos distritos de la villa, luego hacia Lido Beach y Siesta Key. Precisamente Cayo Siesta es un lugar precioso.

La vista constante del mar hace de este recorrido uno de los más placenteros. Tengan bien a mano la cámara. Cada imagen es una postal.


Encontrarás este artículo de viajes y otros en:

América, Estados Unidos, Florida, Golfo de México, Sarasota, Ciudad, Mar

Comentarios