Diario de viaje a la India: Día 2, Delhi

13-12-2016

 
Diario de viaje a la India: Día 2, Delhi
 

24 de julio de 2016 (Día 02). Cómo anoche nos acostamos pasadas las dos y media de la madrugada, hoy habíamos quedado con Hanu a las diez para tener un poco más de tiempo para descansar, así que nos lo hemos tomado con calma y hemos bajado a desayunar al restaurante japonés de nuestro hotel.

El desayuno es de tipo buffet y la mayoría de las cosas son de estilo indio, así que además de las clásicas tostadas y el café, que es soluble, me cojo algo de pollo rebozado al estilo Kentucky y uno de los guisos que hay en las bandejas, que no tengo ni idea de qué estará hecho, pero pica lo suyo.

Cada mañana preparan también huevos y tortillas de mil maneras, así que me elijo una tortilla masala, por aquello de ir integrándome cuanto antes en la gastronomía del país, y claro, también pica lo que no está escrito. Creo que vamos a tener que ir acostumbrando nuestro paladar a marchas forzadas, pero bueno, picores aparte, está todo muy rico. 

Salimos del hotel a las diez en punto y justo entonces llegaba Hanu con su Toyota. Tal sincronismo me hizo pensar que los indios pudiesen haber heredado el don de la puntualidad debido a los años de influencia británica, pero nada más lejos de la realidad, pronto me daré cuenta de que esto había sido sólo un espejismo.

El calor en la calle es sofocante, y nuestra primera visita es la Puerta de la India, un monumento a los caídos que poco tiene que ver con el pórtico del mismo nombre que semanas más tarde veremos en Bombay.

Este gran pórtico fue construido entre 1921 y 1931 en honor a los más de 90.000 soldados hindúes que perdieron la vida durante la primera guerra mundial y las guerras afganas de 1919 y cuyos nombres están escritos en las paredes del propio monumento.

Mientras merodeamos por la Puerta de la India, en seguida nos damos cuenta de que, al igual que nos pasó en China, somos una atracción para los nativos, sobretodo Mayka con su larga cabellera rubia y rizada, y la gente deja de hacer fotos al pórtico para empezar a hacérnoslas a nosotros. Algunos, más educados nos piden que posemos o se hacen selfies con nosotros, otros directamente nos lanzan las fotos en plan furtivo creyendo que no nos damos cuenta. Esto ya va a ser la tónica habitual durante todo el viaje, igual que las miradas fijas de los indios sobre Mayka, que al principio incomodan pero hay que acostumbrarse, no queda otra.


Encontrarás este artículo de viajes y otros en:

Asia, India, Nueva Delhi, Ciudad, Hotel, Verano

Comentarios

 
{% endblock }