Egipto, últimos días de ilusión

15-11-2016

 
Egipto, últimos días de ilusión
 

Nuestra llegada a El Cairo fue en la tarde noche de un 13 de septiembre del 2012. Cuando nos bajamos de aquel avión y nos montamos en el autobús que nos llevaría hasta nuestro hotel comprobamos que todo el caos que habíamos visto anteriormente se quedaba corto con lo que estábamos viendo, lógicamente nosotros veníamos de zonas tranquilas y acabamos de aterrizar en la capital. Aquella forma de conducir fue lo que más llamaba nuestra atención, era increíble que se entendieran, que todos llegasen a sus destinos sin sufrir el más mínimo percance, había familias entera sen motos, como cuatro miembros todos allí sentados y apretados y claro está sin ninguna medida de seguridad, había carreteras de tres carriles donde podrías llegar a encontrar cinco filas de coches, para nosotros donde nuestra circulación es tan controlada esto era muy divertido.

Nuestro hotel era el Ramses Hilton, enorme y acogedor con unas vistas a la ciudad desde nuestra ventana del piso 18, eso hace que las vistas sean diferentes, y más si las disfrutas de noche, con la ciudad y sus vehículos iluminándola.

Estábamos en el Ramses Hilton, el río Nilo pasaba a escasos metros de él, pero nosotros no tuvimos la suerte de disfrutarlo desde nuestras ventanas, aunque eso no tenía importancia porque traíamos un agradable recuerdo del día anterior donde nos despedimos de él por todo lo alto.

Como llegamos por la noche bajamos después de darnos una agradable y necesaria ducha nos bajamos a cenar al restaurante del hotel, donde tenemos que decir que estaba todo buenísimo, ese tipo buffet y toda la comida te entraba por los ojos. asi que después de disfrutar de la comida nos fuimos a dormir porque al día siguiente completaríamos ese sueño por el que estábamos allí, visitar las pirámides en todo su esplendor, y disfrutar de ellas como locos.


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