Hobart, la capital de Tasmania

01-11-2016

La Aventura del Dragón
 (4/5)
 
Hobart, la capital de Tasmania
 

Hobart es la capital de la isla de Tasmania, localidad más poblada, y su centro cultural y financiero. Es la segunda ciudad más antigua de Australia, sólo por detrás de Sidney, constituyéndose en sus orígenes como una colonia penal donde trasladaban a los reos.

Llegué a las 8:20 de la mañana al aeropuerto internacional de Melbourne, tras un largo viaje desde Fukuoka, con escalas en Taipei y Kuala Lumpur. La fila que esperaba el control policial era larga, pero especialmente lenta. Tras pasarlo, y antes de salir, me pidieron pasar a otra zona donde, por primera vez en mi vida, me abrieron la mochila, sacaron todo lo que tenía, me hicieron numerosas preguntas, y lo volvieron a meter todo. Al terminar, pregunté cuál había sido el motivo, y me contestaron que porque mi vuelo procedía de Asia. No me convenció demasiado, pero no dejó de ser un trámite más.  

Aprovecho esto para contar que, para este viaje de dos meses que iniciaba por Australia y Nueva Zelanda, decidí dejar la mochila grande que había llevado durante el resto de mi aventura, y coger en su lugar una más pequeña y ligera que no hiciera falta facturar. Como volaba en aerolíneas de bajo coste, ahorraba unos 20 dólares en cada trayecto. Es decir, sólo desde Fukuoka a Hobart había evitado ya unos 80 dólares. Pero eso, a cambio, me creó algunos problemas posteriormente por falta de ropa de invierno, como os iré contando en adelante.

Por delante tenía otras cinco horas de espera hasta la salida de mi vuelo hacia Hobart, la capital de Tasmania. Lo había decidido así para evitar tener que volver al aeropuerto nuevamente pasado varios días.  Y desde Melbourne, hay vuelos frecuentes y muy baratos hacia y desde allí. Al tomar un café y algo para desayunar, en seguida me dí cuenta de los precios de Australia, considerablemente más altos que en los países asiáticos.

Hobart, la capital de Tasmania

Aterricé en Hobart a las 16:00, que me dio la bienvenida con un frío espantoso, y allí me recogió Jeff en su coche. Jeff era un hombre que me había invitado a alojarme dos noches en su casa a través de couchsurfing. Pasaba los 60 años de edad, pero tenía una mente muy abierta, y rebosaba energía y ganas de hacer muchas cosas. De hecho, no sólo trabajaba como maestro de matemáticas y química en un instituto de la ciudad, sino también en el ayuntamiento, manejando un gran presupuesto para nuevas infraestructuras y tomando decisiones importantes. Decía que era el sheriff de la ciudad.  


Encontrarás este artículo de viajes y otros en:

Oceanía, Australia, Tasmania, Hobart, Ciudad, Mar, Montaña, Naturaleza, Coche, Mochilero

Comentarios