Laredo: un pedacito del norte de España donde crecí

20-04-2016

 
Laredo: un pedacito del norte de España donde crecí

Es increíble lo que puede cambiar tu concepción de un lugar dependiendo de lo que hayas vivido en él. Quizás en otras circunstancias no hubiese significado tanto para ti o no te hubiese gustado tanto, pero has experimentado el lugar de una forma especial, te llevas muchos recuerdos y sensaciones que te acompañarán siempre y que cada vez que visitas el lugar parece como si las revivieras. Esto me pasa a mi con Laredo, una villa cántabra con una de las playas más largas, blancas y finas que he visto en mi vida, un entorno precioso lleno de montañas con ese verde característico del norte de España, un puerto espectacular y a tán sólo media hora tanto de Bilbao cómo de Santander.

Éste rinconcito me vio crecer y me considero medio “pejina”, además,  siempre me han tirado los destinos costeros

Siempre que puedo me escapo a relajarme y desconectar del mundo ya que cómo he dicho volver a mis raíces durante unos días, pasear por esa playa y respirar el aire puro cántabro siempre me despeja y renueva. Hasta ahora no me había dado por retratar seriamente éste lugar pero era hora ya de hablar de él en el blog.

Comienzo contándote un poco de la interesantísima historia de ésta villa:

Se cree que Laredo nació allá por el año 757, y era ya un poblado de pescadores.

Fue nombrada Villa Real con jurisdicción propia en el año 1200 y se le otorgó el fuero, lo que le dio gran importancia hasta tal punto de encontrar la presencia de marineros laredanos en la conquista de Sevilla en el 1248, cómo podemos ver hoy en día en su escudo municipal.

 

 


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