Lisboa, romántica y bohemia

11-05-2015

 
Lisboa, romántica y bohemia
 

“Para el viajero que llega por mar, Lisboa vista así, de lejos, se erige como una bella visión de sueño, sobresaliendo contra el azul del cielo, que el sol anima”, Fernando Pessoa.

Lisboa es una ciudad que respira en blanco y negro, una capital histórica que se ha visto influenciada por diversas culturas durante 800 años. Se puede conocer la Lisboa de los fenicios, de los griegos, de los cartagineses, la romana, la manuelina, la barroca, la romántica, la literaria y la bohemia. Lisboa es un potpurrí cultural de carácter fuerte que atrae por su sencillez. Como en todas las ciudades de Portugal, hay un tinte nostálgico que flota entre sus calles angostas y sus edificios grises de tejados colorados. Esas estrechas callejuelas conforman un mundo que es extraño y, al mismo tiempo, no lo es. Allí, cómo decía Fernando Pessoa, “todo es incierto y postrero / todo es disperso, nada entero”.

Cuenta la leyenda que fue Ulises quien fundó Lisboa en su vuelta a casa luego de la guerra de Troya. Ulises habría llamado a la ciudad Olissipo, un derivado de su nombre que a su vez derivó en Olissipona, Lissapona, hasta la voz actual de Lisbon para el inglés, Lisboa para el castellano y el portugués. En realidad no se sabe a ciencia cierta si fueron los griegos o los fenicios quienes la fundaron en el 1200 a.C. y la bautizaron Olissipo, un derivado de Allis Ubo, que en lengua fenicia significa “puerto encantado”.


Encontrarás este artículo de viajes y otros en:

Europa, Portugal, Lisboa, Ciudad, Semana santa, En pareja

Comentarios