Los Doce Apóstoles de piedra australianos

11-07-2016

 
Los Doce Apóstoles de piedra australianos
 

Sí, en Australia también hay doce apóstoles, sólo que no son de carne y hueso sino de piedra. La acción incesante de la erosión marina sobre los acantilados suele moldear esas paredes, haciendo que unas partes se derrumben y otras vayan tallándose a golpe de ola y el paisaje adquiera una imagen propia, a veces de formas caprichosas que por pareidolia asimilamos a algo conocido. Hay un caso muy popular en España, el de la Playa de las Catedrales lucense, donde una serie de arcos pétreos asemejan los arbotantes góticos y atraen más visitantes por su contemplación que por disfrutar de la arena, el sol y el mar.

Si nos desplazamos al otro extremo del mundo encontraremos una fracción de costa parecida, donde una serie de agujas calizas se suceden por la orilla como si estuvieran tomando un tranquilo baño en familia. Son las estrellas del Parque Nacional Port Campbell, en la parte oeste del estado australiano de Victoria, jalonando una carretera conocida como Great Ocean Road, una de las más bonitas del país. En los años cincuenta se cambió su nombre original, Sow and Piglets, que significa Cerda y Lechones, por otro más turístico: los Doce Apóstoles.

El símil porcino se debía a que las agujas, identificadas con los susodichos lechones, estaban alrededor de la isla Muttonbird, su madre. Al margen de las preferencias estéticas o cacofónicas, el caso es que el nuevo apelativo falsea la realidad, puesto que no hay doce sino nueve y, además, uno se derrumbó en 2005 desde su altura de cincuenta metros, dejando el número en ocho por el momento. De hecho son más los que colapsaron porque en 2009 también se vino abajo un pináculo perteneciente a un trío menos conocido como The Three Sisters (Las Tres Hermanas).


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