Montana, el paraíso desconocido de las montañas rocosas

26-12-2016

 
Montana, el paraíso desconocido de las montañas rocosas
 

Cruzar de nuevo la frontera entre Canadá y algún estado de los Estados Unidos era ya como el pan nuestro de cada día. Cruzarla por tierra nos pareció mucho más fácil y rápido que por avión así que no teníamos excusa en ir a visitar el norte de Montana, uno de los parques nacionales más bonitos del país y sin embargo no tan visitados como otros. Se le conoce también como la 'corona de los ecosistemas de América' y junto a Waterton forman un parque internacional de la paz.

Algo así como 10 km son los que condujimos desde el camping hasta la frontera que solo abre en verano. El paisaje es brutal durante todo el trayecto. Una vez en Montana teníamos que seguir conduciendo hacia Glacier National Park (no confundir con el Glacier National Park de la Columbia Británica) haciendo una parada en la diminuta localidad de Babb para desayunar el típico desayuno americano en uno de esos restaurantes típicos.

No pillar a una vaca con nuestro KIA lo podría considerar como una hazaña. Las vacas andan a sus anchas por la carretera de dos sentidos y a veces te las encuentras de repente tras una curva. ¡Todo un peligro! Tienen suerte de que haya poco tráfico. Algunas miraban desafiantes y no se querían mover ni pitándolas, se sentían las reinas de la carretera.

Entrando por el Glacier National Park te encuentras con su buen centro de visitantes donde nos informamos de todo lo que podíamos hacer allí. Nos enteramos de que el parque se divide en dos partes. Una es desde aquí mismo haciendo la conocida carretera de 'Going-to-the-sun road' y la segunda parte se llega entrando por otra carretera más al norte llamada 'Many Glaciers', donde haríamos alguna caminata por la tarde. La mañana la dedicaríamos exclusivamente en descubrir las maravillas de la preciosa carretera de 'Going-to-the-sun'. Es una carretera en la que puedes ir parando en sus diferentes miradores a lagos (hay 130 en el parque), a montañas, valles, cataratas y otras maravillas naturales. Ya solo con esta carretera había merecido la pena llegar hasta aquí. Existen también algunas caminatas largas y cortas pero nosotros habíamos pensado hacer eso en Many Glaciers, a donde iríamos después de haber cumplido con esta carretera.

Para el que no dispone de coche existen como unos coches vintage turísticos que te llevan por toda la carretera que no sé cuanto cuestan, no me extraña que cueste una fortuna. Según la temporada, también existe un free shuttel (transporte gratuito del parque) que te deja en el punto deseado como en el inicio de un sendero. 


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