No he descubierto Costa de Marfil, he sido marfileña

29-06-2017

 
No he descubierto Costa de Marfil, he sido marfileña
 

Hay muchas formas de descubrir un país, pero ninguna como mezclándote con sus gentes, viviendo su día a día y compartiendo sus rutinas.

Costa de Marfil se presentaba como una gran experiencia. No encontrarás guía Lonely Planet sobre él, por más que investigues no lograrás definir unas visitas turísticas y tampoco abunda la información general sobre este ‘trocito’ de África Occidental.

Aunque se trata de un país poco frecuentado por turistas, cuenta con unas características que a mi parecer lo convierten en un país idílico donde el viajero amante de África podría encontrar un lugar perfecto como destino. Cuenta con más de 500 kilómetros de costa, lo cual se traduce en extensas playas donde relajarse y disfrutar de su cálido clima. También con varios parques naturales y selvas que te hacen espectador de la naturaleza más virgen. Su antigua capital y actual capital económica, Abidjan, concentra la mayor parte de su población y por tanto, de cultura y tradición aún sin corromper por el mundo occidental. Si quieres disfrutar de la naturaleza y sumergirte en los ambientes reales que ofrece África, Costa de Marfil no te dejará indiferente.

Mi experiencia comienza en Madrid, donde en el mismísimo mostrador de Iberia de la T4, me doy cuenta de que estoy en lo cierto: no se trata de un destino turístico habitual. La chica que nos atiende y que debe encargarse de facturar mi mochila y facilitarme la tarjeta de embarque, duda al ver nuestro destino y decide hacer una llamada debido a su desconocimiento preguntando por ese “país de nombre raro” al que voy, haciendo conjeturas sobre cómo se pronunciará (en la tarjeta pone Cote d’Ivoire, en francés) y finalmente aceptando el hecho de que sí, ella no lo conoce y yo voy sin visado pero con un documento pagado y aprobado por las autoridades pertinentes que dice que en el propio aeropuerto de Abidjan, mi destino final, me lo facilitarán.

Tenemos la suerte de comenzar esta experiencia de la mano de un amigo marfileño, que nos recibe y se encarga desde el minuto uno de hacernos un hueco en su vida, en su familia y en su barrio.


Encontrarás este artículo de viajes y otros en:

África, Costa de Marfil, Lagunes, Abiyán, Ciudad, Océano Atlántico

Comentarios