Playas de Lanzarote

20-04-2017

 
Playas de Lanzarote
 

Para los enamorados del mar y las playas, Lanzarote es un lugar de lo más adecuado para la práctica de deportes acuáticos, al igual que un buen destino para tomar un baño y tumbarse al sol rodeados de unos paisajes increíblemente bellos en plena naturaleza. Muchos de estos arenales se encuentran protegidos por su singularidad así que conviene estar informados a la hora de acercarse hasta ellos. En nuestro viaje contábamos con coche de alquiler y pudimos recorrer algunas de las mejores playas que esta isla ofrece al visitante. 

Sin duda, una de las mejores playas es la Playa del Papagayo, enclavada dentro del Monumento Natural de los Ajaches, en Playa Blanca, al sur de la isla. Sus aguas cristalinas y su arena blanca la hacen muy atractiva para el baño. El acceso se realiza a través de una pista de tierra que termina en un aparcamiento de pago. Una vez allí hay que descender hasta el arenal. Destaca por el contraste de sus paredes de roca oscura y la claridad de su fina arena. Como servicios dispone de un par de chiringuitos en la zona alta pero no se trata de una playa muy concurrida aunque, en verano, cuando la temperatura del agua alcanza los 23-24 grados, tiene mayor afluencia de público. 

Mi playa favorita es la espectacular Playa de Famara, o Caleta de Famara, justo en el lado opuesto de la isla. Ante vosotros se despliega un enorme arenal tras las Peñas del Chache, el pico más alto de Lanzarote. Durante la bajamar el mar se retira dejando algunos charcos poco profundos sobre la arena en los que se refleja la cadena de montañas que hay detrás. Famara es ideal para practicar surf, windsurf o kite debido a los vientos que soplan en este lado del archipiélago. Si os gusta coger olas en la tabla, esta es vuestra playa. No olvidéis degustar las lapas con papas arrugadas en el chiringuito.

Sin embargo si, como nosotros, estáis alojados en Playa del Carmen, este municipio ofrece algunas playas muy tranquilas y familiares para disfrutar de un buen chapuzón como Playa Blanca, de 1,2 kms. de longitud y un intenso azul turquesa. Esta sí dispone de servicios como aseos, duchas, alquiler de tumbonas y sombrillas, además de multitud de bares y comercios en el paseo marítimo que ofrecen menús, raciones o bocadillos. En caso de que no dispongáis de vehículo, Playa Blanca en Playa del Carmen sería la mejor opción.

La Playa del Golfo, de la que ya os hemos hablado en el blog, también es de una belleza sin igual. Esta playa volcánica de arena negra está ubicada al oeste de la isla lindando con el Parque Nacional de Timanfaya, rodeada de volcanes durmientes y con el contraste del verde intenso del Charco de los Clicos. Debido al mal tiempo, nosotros no pudimos bañarnos pero sí pasear por la orilla y tomar unas cuantas fotos. Os recomiendo parar a degustar un buen pescado fresco en alguno de los numerosos restaurantes del pueblo pesquero de El Golfo.


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