Regreso al pasado en las Sipi Falls

02-10-2017

 
Regreso al pasado en las Sipi Falls
 

El aterrizaje en Uganda se podría calificar casi cómo forzoso. El día de nuestra llegada al aeropuerto de Entebbe, recorrimos las casi 7 horas de camino que hay hasta la población de Sipi, famosa por ser el punto de partida de los trekkings a las Sipi Falls. La última carretera desde Mbale hasta Sipi está bien asfaltada y aunque es en constante subida hasta alcanzar los casi 1.800 metros de altitud a los que se encuentra la población, no presenta ninguna dificultad.

Las Sipi Falls son un conjunto de tres cascadas de diferentes tamaños, la más pequeña de 68 metros, la intermedia de aproximadamente 80 metros y la mayor con una caída de 100 metros, formadas por las aguas del río Sipi en su descenso desde las colinas del Monte Elgon y enmarcadas en un enclave de naturaleza exuberante. Desde la tranquila población de Sipi parten los trekkings para conocer los rincones de esta zona, que además de las famosas cascadas, te permitirán adentrarte en cuevas o ver de primera mano las plantaciones de patatas o bananas (matoke) que permiten la subsistencia de la región. Durante los preparativos del viaje vimos que esta debía ser una parada obligatoria.

Cómo podéis imaginar, hay trekkings y actividades para todos los gustos. Desde los más cortos y muy poco exigentes para conocer desde la distancia las cascadas, que pueden durar una hora, hasta los de día completo, que tampoco requieren mayor preparación ni presentan más dificultades que la de aguantar una caminata de unas 7-8 horas aproximadamente. En este último caso, se va desde la base hasta el punto más elevado de todas las cascadas y te acercas a las faldas del Monte Elgon.

Este último fue el que nosotros escogimos y a las nueve de la mañana recogimos nuestra comida previamente preparada por la simpática Dorothy del Noah's Ark Resort, llegó nuestro guía que apalabramos el día anterior en el mismo alojamiento y comenzamos el camino hacia la primera de las cascadas, la más cercana al pueblo de Sipi. En no demasiado tiempo estábamos a los pies de una caída de casi setenta metros, embobados ante semejante espectáculo natural y empapados como consecuencia del vapor de agua que se levanta. Y cuando digo empapados, me refiero a que estábamos como si nos hubiéramos metido vestidos en una piscina! Mientras el guía nos explicaba que aquella era la más pequeña de las tres cascadas, no podía dejar de pensar en lo que nos esperaba.


Encontrarás este artículo de viajes y otros en:

África, Uganda, distrito de Kapchorwa, Sipi Falls, Naturaleza, Montaña, Aventura

Comentarios