Tongatapu, el reino de las palmeras

30-09-2016

 
Tongatapu, el reino de las palmeras

¿Dónde puede uno sentarse sobre rocas de coral que se formaron hace un millón de años, pasear entre sifones cuando hay marea baja, bañarse en piscinas naturales de fondo azul a la vez que contempla la inmensidad del océano y siente romper las olas con fuerza contra las rocas? Nosotros no sabíamos que íbamos a descubrir todo eso en Tongatapu cuando decidimos visitarla, tan sólo queríamos conocer otra isla del Pacífico, de camino entre Fiyi y Nueva Zelanda, con el aliciente de que así además conocíamos otro país: Tonga, donde empieza el día.

Es éste un archipiélago casi invisible en el mapa y los tonganos nos preguntaban cómo es que habíamos elegido ir allí. No se ven muchos españoles sin duda, aunque por estas islas pasaron navegantes como Francisco Mourelle en 1781, que llamó a una de ellas Isla de la Amargura, por no encontrar refugio. Sin embargo, sí que encontró un puerto en Vava’u, que aún hoy en día se llama Port of Refuge. Gracias a sus informes la expedición científica de Bustamante y Malaspina se detuvo en estas islas. Antes que Mourelle habían llegado el holandés William Shouten y, como no, el Capitán Cook, que las llamó las Islas de la Amistad.

Tonga es el reino más antiguo de la Polinesia y el único que conserva la monarquía. Su sistema político se parece al feudalismo pues el rey, poseedor de las tierras, las cede a los nobles, que a su vez se las dan al pueblo para que las trabaje. En los últimos tiempos ha habido protestas y el rey ha accedido a aumentar los miembros del parlamento, comprometiéndose a crear un sistema democrático.

La capital de Tonga, Nukualofa, es pequeña, aunque en ella esté el Palacio Real, el Banco de Tonga y todos los Ministerios.

También hay alguna embajada. No hay edificios altos, ni grandes carreteras. Lo más alto de Tongatapu son las palmeras, que son las que identifican a la isla. Para los tongos el cocotero es el árbol de la vida porque de él aprovechan todo. También hay mucha papaya, vainilla, mango, café, tomate y plátano. Aparte de cerdos y gallinas, también se ven algunas vacas y caballos. Sin embargo no hemos visto más industria que la meramente artesanal: bisutería, pinturas sobre piel, cestería y talla de madera o hueso. La energía proviene de generadores diesel, como en todas las pequeñas islas del Pacífico, aunque se están empezando a interesar por la energía solar.

Algo muy llamativo es la cantidad de adolescentes que hemos visto con el uniforme del colegio que venían a examinarse a Tongatapu, pues era época de final de curso.


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