Un día con los gorilas en la Selva Impenetrable de Bwindi

13-10-2017

 
Un día con los gorilas en la Selva Impenetrable de Bwindi
 

Amanece temprano. Son las 6:30 de la mañana y estamos en pie. Muy nerviosos, casi ansiosos, con unas ganas desmesuradas de que empiece este gran día. Desayunamos fuerte, casi con la avaricia del que no sabe cuando volverá a comer, aunque evidentemente no fuese nuestro caso, ya que teníamos ya preparadas nuestras bolsas con comida por si el día se alargaba. De hecho, uno de los requisitos de este trekking en Bwindi es que lleves una bolsa con la comida del día.

Salimos a las 7:30 de nuestro alojamiento y a las 8 de la mañana llegamos a las oficinas del parque en el sector de Ruhija, dónde entregamos nuestros permisos, nos registramos y nos retiramos a esperar con el resto de visitantes. Comprobamos que lo llevamos todo dentro de nuestra mochila: chubasquero, comida, un par de botellas de agua y la cámara de fotos. Todo en orden.

Por fin nos llaman 'a filas' y nos hacen una breve introducción sobre el trekking, el entorno, los gorilas y nuestro comportamiento cuando estemos frente a ellos. Tras el briefing de bienvenida se disponen a hacer los grupos y nos informan de que el grupo en el que nosotros estamos irá a ver a la familia de gorilas conocida como 'Oruzogo', formada por 19 miembros en la actualidad y con 3 espaldas plateadas, es uno de los grupos más nuevos en 'habituarse'. Después de todo esto, por fin cogemos el coche para recorrer los 10 km que nos separan del punto de inicio del tracking (que a diferencia de la palabra trekking, esta significa "seguir la pistas, huellas y demás indicios en la búsqueda de los gorilas").

Sin más dilación y tras dejar el coche apartado en una cuneta, comenzamos a caminar cuesta abajo, un descenso que rápidamente se complica por el fango en el camino, que lo convierte en una pista de patinaje inclinada hacia abajo. Alguna caída y muchos sobresaltos después, llegamos a la parte más baja del camino y seguimos, esta vez, en dirección ascendente. A partir de aquí, todo se inclina hacia arriba, sin excesiva pendiente pero sin descanso. Así fueron las tres horas de búsqueda de nuestro grupo de gorilas. Habíamos penetrado de lleno en el interior de la Selva Impenetrable de Bwindi.


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