VIAJE DE 5 DÍAS A FEZ Y RABAT

29-05-2017

 
VIAJE DE 5 DÍAS A FEZ Y RABAT
 

Viaje a Fez y Rabat en 5 días (del miércoles 22 al domingo 26 de febrero de 2017).

Este ha sido un viaje muy especial por dos razones: El destino fue una sorpresa para Andrea hasta que llegamos a la puerta de embarque (¡qué emoción!), y dicho destino no podía ser otro que Marruecos, un país muy importante para mí tras haber pasado un verano entre Marrakech y la zona del desierto hace ya algunos años, además, soy una apasionada de la cultura árabe. Tenía muchas ganas de que él lo conociera y de que le gustara… ¡y le encantó, obviamente!

 

La idea era hacer un día en Rabat, uno en Meknes, Moulay Idriss y Volubilis, y el resto del viaje en Fez, pero nos tocó la mala suerte y unas lluvias torrenciales increíbles nos impidieron visitar Meknes, además de gastar más de lo que teníamos pensado. ¡Qué rabia! Nos dio mucha pena dejar Meknes, pero en un viaje hay cosas que uno no puede controlar… así que lo dejamos para la próxima, porque a Marruecos siempre se vuelve 😉

 

Resumen de nuestro viaje a Fez y Rabat:

DÍA 1: Llegada a Fez

 

Llegamos a Fez (la idea era volar a Rabat pero no había vuelos ese día) ya muy tarde y no había más buses del aeropuerto al centro, así que tomamos un taxi hasta el hotel. Debió de ser una señal, pero el taxi no arrancaba y un grupo de taxistas tuvieron que empujarlo… ¡fue bastante cómico! Como íbamos a viajar en tren por la mañana pronto y como la medina de Fez es tan laberíntica, creímos conveniente alojarnos junto a la estación, en el Ibis Fez.

DÍA 2: RABAT: Torre de Hassan, Mausoleo Mohammed V, Chella

 

Este ha sido uno de los días más complicados que hemos tenido viajando. Fue llegar a la estación de Rabat y no paraba de llover. Cuando paró un poquito, conseguimos salir de la estación y pedir desesperadamente a un taxi que nos llevara de ruta por lo más importante para aprovechar el día… ¡en buena hora!

 

Visitamos la torre de Hassan y el mausoleo de Mohammed V, un lugar precioso, tremendamente fotogénico y quizá el más conocido de Rabat. Después, llegamos hasta la Chella, que apenas pudimos disfrutar porque no paraba de llover y bajaba tanta agua que no podíamos ya ni pasar por algunos tramos.

 

Decidimos parar el tour y volver a la estación. No había trenes, ni luz, y centenares de personas esperaban. Al final, consideramos que lo mejor era quedarse a dormir en Rabat.

 


Encontrarás este artículo de viajes y otros en:

África, Marruecos, Rabat-Salé-Zemmour-Zaer, Rabat, Fez-Bulmán, Fez, Ciudad, Tren, Escapadas

Comentarios