Visitar favelas ¿si o no?

08-06-2017

 
Visitar favelas ¿si o no?
 

Visitar favelas en Rio de Janeiro ¿sí o no? La respuesta a esta pregunta ha creado un pequeño conflicto interior en el momento de decidir si queríamos ir a ver en directo como eran las famosas favelas de Río de Janeiro.

Ivan ya las había visitado en 2007 en su anterior viaje a Brasil (él me recomendaba que las visitáramos porque era algo digno de ver) pero para mí, al ser mi primera vez en Río, nunca las había visto.

Mi gran dilema venia ocasionado por la duda de no saber si visitando las favelas con un “tour”, estaríamos haciendo lo correcto, si a las persona que viven allí les parece bien o no que vayamos los turistas, si por el hecho de hacerlo estábamos fomentando el que ese lugar pudiera ser como un zoo a una simple atracción turística, pero por otro lado también pensaba que quizás realizando este tour aportas algo de dinero indirectamente a las personas que viven allí, puesto el permiso para poder entrar en las favelas con tour suponemos que está previamente pactado y por lo tanto, ellos también se llevan su parte de beneficio.

Finalmente, siguiendo el consejo de Ivan, decidimos realizar el tour (preguntad en hostels o a los que reparten información turística por el paseo de Copacabana, pero no paguéis más de 80 reales, 25€). Además tened en cuenta que las favelas no es un lugar que puedas visitar tu por tu cuenta, por libre (como nos gusta a nosotros visitar los lugares), bueno, poder sí que puedes claro, ¡pero nadie te asegura que sea seguro hacerlo!

Visitar favelas en Rio de Janeiro: Rocinha

Íbamos a visitar la favela de Rocinha, la más grande de Sudamérica. De camino hacia allí con la van que nos vino a recoger al hostel Ivan estaba muy tranquilo, él ya sabía dónde iba, pero yo, estaba muerta de miedo… en serio, el corazón me iba a cien por hora e incluso empezaba a dudar si había sido una buena idea tomar esa decisión, no paraban de pasar por mi cabeza las peores situaciones en las que nos podíamos encontrar y me temblaba todo (he de reconocer que soy una persona muy miedica).

Una vez llegamos a nuestro destino nos juntamos con Gema y Olga, dos chicas de Barcelona que venían con nosotros en la van (muy majas por cierto) e intentamos no separarnos para estar más seguros. La visita en si consiste en que te suben hasta arriba del todo de la favela y luego bajas a pie desde allí hasta la entrada principal.

Nada más bajar de la furgoneta, vimos un grupo de militares armados hasta los dientes. El guía nos comentó que cuando hay policía es peor, porque puede haber un fuego cruzado con los grupos de narcotraficantes, pero que pasaba muy poco (Rocinha está pacificada desde hace algún tiempo, dicen). También es posible que haya algún fuego cruzado entre las dos principales bandas de narcos, enfrentadas entre ellas. Pero lo que aseguran es que nadie te va a robar, ya que cualquier incidente que no tenga que ver con el negocio de las drogas atrae a la policía y es un contratiempo para las bandas: al que roba le cortan la mano, directamente. 


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