Wai-O-Tapu, la belleza infernal de la morada del Diablo

02-05-2016

 
Wai-O-Tapu, la belleza infernal de la morada del Diablo
 

Ya hemos visto aquí anteriormente lagos de aguas azules, turquesas, negras e incluso rosas. Es el turno para el color verde. Pero ojo, porque el sitio del que vamos a hablar, pese a una incuestionable belleza que bastaría para reseñarlo por sí mismo, forma parte de un fenómeno mucho más grande y de resonancias algo siniestras.

Hay que trasladarse hasta el otro extremo del mundo, a una región de la Isla Norte de Nueva Zelanda llamada Waikato. En ella se ubica una zona volcánica que se conoce como Taupo, nombre que toma de la caldera inundada del mayor volcán local. Es otra caldera, Wai-O-Tapu, que en maorí significa Agua Sagrada, el escenario de un auténtico espectáculo natural de quince mil años de antigüedad y compuesto por una sucesión de cráteres, lagos, fumarolas, géiseres, terrazas de cuarzo y piscinas de lodo que se extienden por unos ocho kilómetros.

No es el único punto de intensa actividad geotérmica, ya que hay otros como Te Puia o Waimangui, por ejemplo. Pero quizá sea Wai-O-Tapu el más turístico por ser el más grande y presentar una imagen maravillosa desde una perspectiva cromática, aunque de olor hediondo por las emanaciones de azufre.

Un paseo por los alrededores de ese extraño paisaje lleva a disfrutar, sobre todo, de las piscinas de barro hirviente y el géiser Lady Knox. Entrando ya al recinto, hay que destacar el Devil’s Home; en efecto, parece que el mismo Satanás hubiera elegido un sitio así para instalarse si atendemos a la iconografía clásica del Infierno. Este Hogar del Diablo es un cráter de paredes ligeramente amarillentas por los cristales que forma el azufre gaseoso al enfriar.


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