We love Sydney

20-01-2017

 
We love Sydney
 

Hay ciudades que te llenan y te sientes muy a gusto desde el primer momento que  pones el pie en ellas, eso nos ha pasado con Sydney. De ahí el nombre de esta entrada: We love Sydney.

¿Qué elementos debe tener una ciudad para ser habitable? Sin ser técnicos en la materia, simplemente ciudadanos con un criterio práctico de la vida, pensamos que la ciudad ideal debería tener edificios antiguos, modernos, parques, el mar cerca, accesible a montañas, museos, una historia interesante, ambiente de calle para todas las edades, actividades culturales, pubs, restaurantes para todos los bolsillos y gustos, buen transporte y fácil de recorrer andando.

En Europa cada año existen una o dos ciudades con la denominación “Capital Europea de la Cultura”. Aunque Sydney ya fue votada en 2011 la 7ª ciudad más habitable del mundo, vamos a imaginar que existiera el título de “Capital Mundial de los Ciudadanos”, seguro que habría cientos de pueblos, pequeñas y grandes ciudades que se lo merecerían, no conocemos tanto, pero nosotros vamos a defender a Sydney para representar a todos durante, al menos, los cinco minutos que se tarda en leer esta entrada.

El comienzo de Sydney

Empecemos por su historia. El Capitán James Cook llegó a estas tierras en el año 1770, seguro que se encontró con aborígenes ya que aquí vivían desde hace más de 43000 años. Concretamente en lo que hoy es Sydney vivían los Cadigal, su sociedad no era muy desarrollada, sus tradiciones eran muy primitivas; por ejemplo, arracaban un diente con una piedra a los niños que entraban en una edad más adulta.

Cuando llegaron los primeros colonos dejaron que David Collins viera algunos ritos suyos, a este le acompañó el convicto Thomas Watlind que sabía dibujar, así reflejó algunos aspectos de los primeros habitantes.

Los Cadigal no eran inmunes a las enfermedades europeas y, al poco de llegar los primeros colonos, su población se había diezmado a causa de la viruela. De hecho la población aborigen representa actualmente solo el 2,2 %, no están totalmente integrados; casi no se les ve en la vida diaria, a algunos les hemos encontrando tocando el diggeridoo para los turistas.


Comentarios