Buceo en el Parque Tayrona

08-01-2016

 
Buceo en el Parque Tayrona
 

Darse la oportunidad de aprender a bucear es dejar atrás los miedos, enfocarse en el momento presente, en el azul profundo, en el sonido que hace la respiración tras cada inhalación y exhalación, en aquella levedad que nunca vamos a encontrar en la superficie. Bucear es ser libres, es descubrir que los seres humanos somos también parte de ese universo infinito que está oculto en las profundidades del mar, es la aventura misma.

Bucear es también la excusa perfecta para conocer gente nueva, pasar el tiempo en la playa y planear nuevos viajes por el mundo. Desde que Tom (mi esposo) se convirtió en instructor de buceo y yo en Dive Master con PADI (Professional Association of Diving Instructors) hemos pasado los días al lado del mar. Primero entre viajes, y desde hace un tiempo radicados en la ciudad de Santa Marta (Colombia), desde donde a diario salen lanchas de buceo hacia el Parque Tayrona.

Durante este tiempo son varios los amigos y conocidos que se han aventurado a aprender a bucear con nosotros en Oceano Scuba, en Taganga. Nada mas increíble que compartir con otros nuestra pasión, que para Tom se convirtió en su nueva carrera y para mí en un hobby que comparto con todos aquellos que se quieran dar la oportunidad de aventurarse a lo desconocido.

En estas vacaciones de fin de 2015 fueron mis primos y dos amigos de infancia, quienes llegaron de Bogotá con la meta de aprender a bucear. Los primeros querían certificarse como buzos recreativos. En tres días cursaron la acreditación que en el mundo de PADI se conoce como Open Water Diver. Luego de 6 inmersiones que fueron progresivamente mas profundas hasta llegar a los 18 metros, una serie de pruebas y ejercicios prácticos, clases de teoría, quizes y un examen teórico recibieron su licencia de buceo.

 


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