De Sídney a Melbourne y más allá

06-02-2019

 
De Sídney a Melbourne y más allá
 

Una vez más este post va con un pelín de retraso, el ritmo de vida en Sídney no me deja mucho tiempo para mí pero cuando lo tengo lo exprimo al máximo. Una tregua han sido las tres semanas de Octubre en las que mi madre ha estado aquí, aunque lo  haya compaginado con la uni y el trabajo nos  hemos podido ir una semana de viaje por la costa sur de New South Wales hasta llegar al estado de Victoria donde no solo hemos visitado Melbourne sino que hemos ido más allá. 

Para esta aventura contamos con Decepticons, una caravana que tenia hasta nevera, cutre pero funcional al estilo la Paca (la caravana de Cairns post). Mi madre al principio tenía cara de pocos amigos con la caravana pero yo creo que al final le cogió hasta cariño. A la prima de Paca le costaba trabajito acelerar y en los tramos con cuestas nos dio algún sustillo pero al final fue todo una campeona. Gracias a tener a esta amiga sobre ruedas pudimos acceder a zonas menos turísticas que esconden mucho encanto y que nos dieron alguna que otra sorpresa.

Conforme empezamos la aventura llevé a mi madre a sitios que yo ya conocía como el blowhole de Kiama (post) o las playas blancas de Jervis Bay (post), desafortunadamente el día estaba algo nublado por lo que la playa no brillaba como es habitual. La primera noche la pasamos en un área de descanso junto a la carretera, esa noche nos acompañaba una super caravana con dos chicas Canarias. 

Bien temprano pusimos rumbo a Narooma, un pueblo que se encuentra en mi top 5 de este viaje, antes hicimos una parada fundamental para desayunar en el mercado de productos locales de Moruya. Narooma se caracteriza por tener una entrada de río serpenteante, a su paso va haciendo eses sobre la tierra. Los pelícanos son aves fáciles de encontrar y fáciles de alimentar y fotografiar. Este pueblo también contaba con una extensa playa ideal para surferos y quizás lo que la haga más especial es una roca que tiene un hueco con la forma del Australia. Más adelante encontramos rocas con forma de camello, caballo o ballena.

El siguiente punto fue improvisado ya que por lo general estábamos siguiendo una lista de lugares que previamente me había estudiando, informado o me habían recomendado. Mystery Bay  fue uno de estos, tan misteriosa que uno podía pensar que se encontraba en supervivientes, en cayo Paloma o en la Palapa. En nuestra vuelta a la carretera principal nos encontramos un erizo que estaba cruzando por la carretera de forma muy elegante, es algo digno de ser observado.


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