El día que visité un Pueblo Nudista

10-05-2016

 
El día que visité un Pueblo Nudista
 

Unos días antes había ido por primera vez a una playa nudista en Fuerteventura, la primera de las Islas Canarias que visité. Pero cuando Cecilia (la amiga de mi papá que me alojó en la isla de Lanzarote) me dijo que en su isla existía un pueblo nudista, no lo dudé y decidí ir al día siguiente. Ya no me quedaban muchas cosas por hacer en Lanzarote, y la verdad es que visitar un pueblo enteramente nudista me llamaba mucho la atención, me despertaba mucha curiosidad.

No es que quisiera ver gente en pelotas, ni que yo ande en pelotas por la vida (en mi casa en Córdoba la verdad es que a veces sí). Pero la verdad es que secretamente admiro un poco a la gente que tiene el valor de dejar todos los prejuicios, mambos, y “que dirán” atrás.

La gente que practica el nudismo o el naturismo promueve la igualdad y lo natural como estilo de vida. No es sólo desnudarse, es una filosofía de vida. Una manera de vivir muy relajada comparada con la locura de las grandes ciudades. A nadie le importa el aspecto físico del otro, la gente se concentra en la esencia de las personas y no en lo superficial.

Cecilia me había dicho que el pueblo se llamaba Mala, pero googleando esa noche descubrí que el pueblo nudista era Charco del Palo. Mala era uno de los pueblos cercanos. Al día siguiente, después de visitar un rato la comercial ciudad de Puerto del Carmen, fui manejando hasta Charco del Palo.

Situada al noreste de la isla, Charco del Palo es un pueblo/asentamiento/villa vacacional (no se ponen de acuerdo), creado por un emprendedor alemán. Poca gente vive establemente ahí, la mayoría de las casas se alquilan y suelen estar habitadas por turistas que escapan de las grandes presiones de las ciudades y se toman unos días de “descanso natural y de desconexión total”.

Llegué al pueblo, di unas vueltas con el auto para ver cómo era, y en 2 minutos ya le había dado como 3 vueltas. Estacioné el auto y bajé. Bajé con el traje de baño puesto porque todavía no estaba 100% seguro de cómo funcionaban las reglas del lugar y no quería pasar un mal momento. Todavía no sabía si la gente andaba en pelotas en la playa o en todos lados.

 

 


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