La lata de sardinas gigante

09-08-2015

 
La lata de sardinas gigante
 

Comienzan las vacaciones,el buen tiempo, la playita y por supuesto la temporada alta de... viajes! 

Por fin después de unos cuantos meses de clases, prácticas y días en la biblioteca, se terminan los exámenes y comienzan los preparativos para los sucesivos viajes que estuve preparando.

Primera parada Bilbao, llevaba varios años queriendo ir a algún festival y la verdad es que este verano ha sido el verano de los festivales, primero el BBK en Bilbao, una pasada, luego el Arenal en Burriana, inolvidable, y todavía me falta el Granada Sound... en Granada, sin calificar de momento.

Durante los tres días de festival, por la mañana disfrutábamos de las calles de Bilbao, por la tarde y noche eran los conciertos, pude disfrutar de Mumford & sons, James Bay, of monster and men, Capital cities, Sheppard y muchos mas. Me encanta la música pero lo que más me gusta es escuchar a mis grupos favoritos y que se superen aún más en el escenario.

Tuve la ocasión de hacerme una foto con James Bay, nos lo cruzamos por la calle pero entre tan en shock que se me escapó. 

Todo el mundo cuando le decía que iba al País Vasco me advertía en cierto modo de la gente pero la verdad que no he tenido ningún problema, todo lo contrario, la mayoría de personas con las que tratamos eran encantadoras, simpatiquísimas y ayudaban con lo que fuese.

De las cosas que más me gusta cuando viajo es probar lo platos típicos del lugar, no se si habría algún puchero típico de allí pero de lo que me he atiborrado ha sido de los pintxos, los había de miles de cosas, casi nunca se repetían excepto los típicos de tortilla.

Lo que más me imapactó fue el museo Guggenheim, ya llevaba varios años viéndolo por la televisión y ya alucinaba, el momento de tenerlo en frente fue superior, era como ver una lata de sardinas gigante a la que habían golpeado con un martillo. Un amigo que estudia arquitectura, me contó que el arquitecto, Frank Owen Gehry, se inspiró en un rosa de papel que deformó y las curvas que salieron de ella son las que se pueden observar en el edificio,  luego le aplicó una cubierta de metal aludiendo al sector industrial del que ha vivido la ciudad de Bilbao. Por lo visto todos sus edificios son iguales pero a mi me siguen alucinando, en general me alucina la arquitectura moderna.

 


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