La Medina de Marrakech: monumentos de Marruecos

08-12-2017

 
La Medina de Marrakech: monumentos de Marruecos
 

Antes de adentrarse en los caóticos zocos, conviene visitar tres de los monumentos situados en la parte más externa de la Medina.

El sol aún está saliendo en la ciudad de Marrakech, pero la llamada al rezo del amanecer te desvela. Es pronto para recorrer las calles de la ciudad roja, pero quizá no lo es para salir y descubrir desde alguna terraza los colores de la salida de sol que aparece inesperadamente tras los edificios de una ciudad de una sola altura.

Tras un buen desayuno con un zumo de naranja natural, un té verde y un crepe típico marroquí (los hay más esponjosos, llamados baghir y otros parecidos a los franceses pero más densos, msemen), es hora de coger la mochila cargada con una buena botella de agua y poner rumbo a un nuevo mundo. Marrakech es una ciudad completamente distinta a las que estamos acostumbrados en Occidente. Frente a los coches, predominan las motos (antiguas vespas que se parecen más a una bicicleta y que la mayor parte de los ciudadanos conducen sin casco); en vez de usar camiones o furgonetas para trasladar los materiales de obra o incluso los productos que se venden en las tiendas, optan por carros o vehículos tirados por burros; las calles no destacan por su limpieza, aunque podrían estar mucho peor y es que los cientos de gatos que deambulan por ellas se aseguran de aprovechar todos los restos de alimentos. Marrakech huele a contaminación (sobre todo si una moto acaba de adelantarte), pero también a especias, a carne, a pescado y a hierbas aromáticas.

Antes de entrar a la caótica plaza Jamaa el Fna o al ajetreado zoco, es preferible optar por los lugares más emblemáticos de los alrededores, pero ya ubicados en el interior de la Medina. Hablo de la Koutoubia, las tumbas saadíes y el Palacio de la Bahia.

La Koutoubia es la mezquita más importante de Marrakech. El  califa almohade Abd al Mu-min comenzó a construirla en 1141, unos años antes que la Giralda de Sevilla y si has estado en la ciudad andaluza, notarás el parecido entre ambas. Estés en el punto que estéis de Marrakech, verás el minarete de esta mezquita: el edificio alcanza los 69 metros de alto y en una ciudad en la que las viviendas son de una o dos plantas, no deja indiferente. En Marruecos, los no musulmanes tienen prohibido el acceso a los lugares de culto, por lo que no podrás acceder al interior de la mezquita, cuyo nombre significa mezquita de los libreros. Y es que donde hoy se ubica la Kutubia había un zoco con más de 100 puestos dedicados a la venta de libros.


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