Lanzarote: la isla del fuego

18-02-2015

Fer y Vero
 (4/5)
 
Lanzarote: la isla del fuego
 

El fuego aún se siente en las entrañas de Lanzarote recordando su naturaleza volcánica. La isla del fuego posee una combinación única de espectacular paisaje volcánico, temperaturas cálidas, hermosos parajes de costa salvaje y accidentada, valles de palmeras, construcciones agrarias para el cultivo de la vid, insólitas playas de arena dorada y pueblos interiores con casas blancas en plena armonía con su naturaleza.

El viento, la lava y el mar han moldeado paisajes dignos de admirar en este museo natural al aire libre. Lanzarote representa la simbiosis perfecta entre el hombre y la naturaleza. El respeto de adaptarse al medio sin alterarlo, seña de identidad que dotó a la isla, el artista conejero César Manrique. Su huella ha quedado reflejada en cualquier rincón de esta isla que amaba y no se podría entender Lanzarote sin su figura. El Jardín de Cactus, los Jameos del Agua, la Cuevas de los Verdes o su casa son parte del legado que dedicó a su tierra, que fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO para su protección y conservación

El Parque Nacional de Timanfaya te evocará a un paisaje lunar, de naturaleza intacta, insólito, atractivo, único y en el que podrás sentir el calor de la tierra, que el volcán aún está vivo, con varias demostraciones que no dejan a nadie indiferente. También podrás dar un paseo en camello por este entorno volcánico. La costa de Lanzarote se presenta con playas de ensueño.


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