Pasajes y Víctor Hugo - Pasaia

15-09-2016

 
Pasajes y Víctor Hugo - Pasaia
 

Junto al mar Cantábrico y al monte Jaizkibel nos encontramos la bahía de Pasajes y, en ella, el pueblo marinero de una sola calle, Pasajes de San Juan.

Paralela a la bahía, la calle Donibane trascurre bajo los pequeños túneles que forman las casas. En una de ellas pasó el verano de 1843 el escritor francés Víctor Hugo. La fachada principal mira al mar y la posterior llega hasta el arco de la estrecha calle. El sencillo edificio del siglo XVII alberga un museo en honor al escritor. El mobiliario de época se ha recuperado en subastas y se ha recreado parte del ambiente que rodeó al dramaturgo. Podemos ver las plumas que utilizó al escribir algunos de sus poemas y fotografías antiguas.

Al salir del museo continuamos por la calle hasta llegar a las casas marineras de la Plaza de Santiago, uno de los rincones más pintorescos de la zona de Pasaia. Desde aquí parten las embarcaciones que unen esta villa con Pasajes de San Pedro, la única forma de llegar si no se quiere dar toda la vuelta por carretera. Antaño las bateleras, oficio de mujeres, se encargaban del transporte a remo.

En lo alto, presidiendo la villa marinera, está la ermita de Santa Ana. Dejando la Plaza y atravesando el Arco de Bonanza, un sendero nos lleva hasta la entrada a la bahía. La senda pasa junto al castillo de Santa Isabel que fue mandado construir por Carlos I para proteger el puerto. Toda esta zona resulta muy agradable para  pasear ya que el camino transcurre entre el intenso azul del agua, el verde paisaje y el silencio sólo roto por el sonido de las gaviotas.


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