Primera vez haciendo Housesitting

19-06-2019

 
Primera vez haciendo Housesitting
 

Veníamos postulandonos antes de salir de Baires, pero las oportunidades siempre nos hacían pito catalán, así que, poco a poco fuimos desistiendo. 

Nos parecía una combinación perfecta, la de cuidar casa y animalito en nuestro plan de viaje indefinido. Habíamos leído cuanta información podiamos sobre hacer Housesitting antes y después de armar nuestro perfil. Pero durante algún tiempo ese perfil juntó polvo y telaraña, las primeras negativas nos habían desanimado, así que intentabamos de forma tímida cada tanto.

Pero volvimos a postularnos con fuerza y empeño cuando pisamos Asia. Los meses, aunque pocos, ya nos pedían un poco de hogar. Extrañabamos cocinar, extrañabamos la compañía de un animalito y las fiestas de fin de año nos pisaban los días.

Pablo leyó el anuncio de Kate y Andy, una pareja de ingleses que viven en Singapur por trabajo y que se ausentaban por 15 días de su casa y necesitaban que alguien cuidara de Lynx, un gato hermoso de casi 8 kg y pelo largo, un señor gato. Me consulto si postulábamos y más por costumbre que por fe, le dije que si. Tuvimos una respuesta positiva de forma bastante inmediata y era tanta nuestra sorpresa que mantuvimos la noticia guardada por mucho tiempo. Hasta que no estuvimos en el aeropuerto no lo publicamos en ningún lugar.

El 22 de Diciembre nos encontrábamos tocando timbre en el condominio más laberíntico que hayamos conocido. Bajó Andy a recibirnos porque sin tarjeta no íbamos a poder subir (primera anotación mental), durante los tres pisos que nos conducían hasta el que sería nuestro hogar por unos días, fuimos charlando un poco de cosas triviales como cualquier otra charla de ascensor.


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