Ruta por Isla de Sal, descubriendo sus pueblos y rincones

13-09-2015

 
Ruta por Isla de Sal, descubriendo sus pueblos y rincones
 

Qué ver en Isla de Sal era una de las cuestiones que nos planteábamos con este viaje, pues sinceramente fuimos buscando playa y relax, pero también queríamos conocer la isla y hacer algo de turismo, e impregnarnos del espíritu caboverdiano.

 

Así que una de las excursiones que quisimos hacer fue la de vuelta a la isla. La cogimos desde España y nos decantamos por la empresa Morabitur, con guía en español y recogida en el hotel. La actividad fue de medio día nada más, pero fue tiempo suficiente para verlo todo. Y es mucho más económico que hacerlo por tu cuenta, pues los alquileres de coches no son nada baratos, y, claro está, es mucho más cómodo también.

Primera parada: Espargos, la capital

 

Desde Santa María, la zona más turística de Sal, se coge la carretera a Espargos y se hace una rápida visita por la ciudad, capital de la isla. La verdad es que no hay mucho que ver, es básicamente perderse por sus callejuelas y descubrir la vida del lugar.

Nosotros visitamos un mercado local, donde nos explicaron que la mayoría de los productos, principalmente frutas y verduras, son importados, pues en la isla no hay casi ninguna actividad agrícola, pues es muy árida.

También estuvimos de shopping en una tienda local (sí, la típica a la que te llevan en las excursiones) y pudimos probar uno de los rones de Cabo Verde, en este caso era de la isla de Santo Antao. Creo que es una de las bebidas más fuertes que he probado nunca! Me ardían hasta los oídos!!! Ricky se la tomó como un campeón, sin pestañear, pero yo casi me muero allí! En realidad fue muy divertido! jeje

Palmeira, el pueblo más pescador

 

De Espargos pusimos rumbo a Palmeira, el pueblo más pesquero de toda la isla, conocido como el corazón de Sal, porque es donde está la reserva de combustible, la desalinizadora y también la central de electricidad.

Buracona y su Ojo Azul

 

Buracona fue de los puntos que más me gustó. Atravesamos una zona súper desértica, que me recordó mucho a los paisajes de mi querida Fuerteventura, para llegar a las piscinas naturales. En Tenerife tenemos muchas piscinas naturales, y sinceramente me encantan. Aquí te puedes dar un bañito rápido.


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