Visitar el Valle de Nubra, el más remoto de Ladakh y de la India

24-08-2018

 
Visitar el Valle de Nubra, el más remoto de Ladakh y de la India
 

Si el viaje para ir a Ladakh y su capital Leh había sido una aventura de tres días en todoterreno, llegar al valle de Nubra, a 150 kilómetros de Leh, fue adentrarse en lo más recóndito del norte de la India. Un valle escondido en el Himalaya al que se accede tras atravesar el puerto de montaña Khardung-la, el más alto del mundo con sus 5602 metros.

Tras gestionar con una agencia local india el imprescindible permiso especial para visitar el valle de Nubra, contratamos en Leh al conductor que en su viejo 4x4 nos llevaría al valle. No había coches nuevos en Leh y no hizo falta ninguna agencia, tan solo hablar con uno de los taxistas de Leh y acordar nuestro viaje de 3 días con el siguiente itinerario. El día 1 de Leh a Sumur, el día 2 de Sumur a Diskit y el día 3 regreso de Diskit a Leh. 

El viejo todoterreno nos recogió en nuestro hotel. Poco a poco comenzamos a subir mientras la carretera serpentea en dirección al puerto de Khardung-la con sus 5602 metros. Fue en ese ascenso cuando el sol, que hasta entonces nos había acompañado en Ladakh, decidió desaparecer. Pero no solo el sol nos dijo adiós. En su lugar los copos de nieve comenzaron a caer, mientras nosotros estupefactos limpiábamos el vaho de los cristales del coche. Fuera todo se había transformado en un manto blanco. Nuestro conductor, tranquilo y confiado, seguía por la carretera, en la que hubiéramos agradecido algún quitamiedos que nos separase del precipicio que había a un lado. El minúsculo limpiaparabrisas, con un chirriante ruido metálico, giraba rítmicamente y retiraba la nieve de una diminuta parte del cristal del conductor. Nosotros solo veíamos blanco por todas partes y yo no cesaba de decir “come back to Leh”, en un intento por regresar a la seguridad de Leh. El conductor nos miraba y no paraba de reírse. Para él esa climatología era buena, si tenemos en cuenta que transportaba mercancía entre Leh y el valle de Nubra la mayor parte del año. Así que seguimos y en cuanto comenzamos a bajar, la cosa mejoró, la nieve desapareció y ya no volveríamos a verla caer durante el resto de viaje. Incluso cuando regresamos días más tarde hacia Leh, de nuevo por el puerto de Khardung-La, el sol nos permitió en esta ocasión disfrutar de las bonitas vistas de la zona. Fue como si al valle de Nubra no le gustase que fuésemos hasta allí, aunque podría haber sido peor y haber sufrido mal de altura.


Encontrarás este artículo de viajes y otros en:

India, Jammu y Cachemira, Ladakh, Himalaya, Leh, Sumur, Diskit, Valle de Nubra, Montaña, Naturaleza, Coche, Aventura, Asia

Comentarios